Elegimos el mejor día de la temporada para la excursión: solazo, nieve recién caída de la noche anterior y Nacho, el mejor guía del mundo, que con toda su paciencia logró hacernos a niños y mayores reír y disfrutar de la montaña. Las palas por las que nos llevó eran únicas y para nosotros solos. Y para terminar, comimos en un refugio increíble. Un día 10!!!

Sonia